Mi primera bebé.

Tenía muchas expectativas con la clínica Ginecología y Obstetricia, pensé que iba a encantarme; pero la verdad es que estaba muy equivocada; desde el primer momento que entré en sala de parto la odie por completo. La mayoría de las personas piensan y dicen que «ver un parto es lo más lindo que puede existir» pero NO SEÑORES, es horrible, doloroso y hasta un tanto desagradable, o al menos para mí; y disculpen las personas que están leyendo esto que sean Gineco-Obstetras o les encante esta área, pero esta fue mi experiencia. Más allá de eso,  todos estos factores no me quitaron las ganas de algún día no muy lejano se me diera la oportunidad de atender mi primer parto.

Hace algunas semanas atrás tuve el privilegio de hacerlo, no les voy a mentir, estaba completamente asustada, mi mayor temor era que se me cayera el bebé,  causarle daño; y  cometer errores, que por supuesto por ser mi primera vez había mayor posibilidad de que sucedieran alguna de estas cosas. Pero bueno, aún así me atreví y lo logré.

No lo hice del todo sola, tuve ayuda de mis  compañeros de años superiores, y por supuesto del médico residente de postgrado; despúes de varios intentos, nació mi primera bebé.

La experiencia la verdad que fue completamente única, demasiado bonita, y no se los voy a negar, se siente adrenalina pura; ya llevo 5 partos y aún sigo sintiendo lo mismo.

No me gusta para nada Gineco-Obstetricia; se trabaja muchísimo, en todas mis guardias me he quedado toda lal noche despiera; más sin embargo, atender partos es algo que me encanta, y los atenderé cada vez que se me presente la oportunidad.

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